Me despierto a las tres y media de la mañana, tomo un vaso de agua y vuelvo a acostarme.Parece que el sueño decidió ir a pasear por ahí, porque me ha dejado abandonada en mi cama, sin él.
Y comienzo a pensar en tantas cosas, y entre esas tantas cosas, tenías que estar tú, por supuesto, quiera o no, nunca faltas a mis juntas de pensamiento y reflexión, casi siempre eres el primero en llegar.
Me asusta pensarte tanto, me prometí no involucrarme demasiado contigo, pero no se me permite, mi naturaleza no me deja no hacerlo con personas como tú, que llegan con esos ojos y deciden que van a quitarme el sueño por las noches.
No deberías estar aquí, por favor, vete, porque si no, mi mente va a empezar a reclamarte cosas que no tiene por qué reclamar, y sólo voy a torturarme con todos tus defectos, con todo aquello que no quisiera que existiera en ti, pero que seguramente, sin ello, no me hubieras atrapado como lo has hecho.
Cómo te digo que ya no quiero que vengas a las reuniones, cómo te digo, que ya no quiero sentirte, que ya no quiero sentir esto, porque, por más que lo intenté, no pude, no pude no involucrarme, una partesita de mí ya se fue contigo, y la quiero de vuelta, porque la tienes muy maltratada, y sí, ya sé que es muy masoquista, la pobre no sabe lo que hace, y no puedo permitir que la sigas dañando, así que, por favor, devuelvemela.
No puedo regresar personalmente por ella, porque, seguramente, también voy a quedarme ahí, y ese no es el plan. Dile que en realidad no la quieres ahí contigo, dile que te la llevaste sin querer, estoy segura de que lo entenderá, no es tan terca, ya le ha pasado antes, no se le ha olvidado, bueno, al parecer sí, un poco.
No estaría tan inquieta si ella me mandara cartas diciéndome que todo esta bien, que es feliz como vive ahí contigo, pero no es así. Lo único que me dice es que, le duele ver cómo no te importa lo mucho que tú sí a ella, por que de alguna manera, después de todas las cosas que han pasado y de tanto convivir contigo, aprendió a quererte, y quererte no le hace bien.
Empieza a plantearle que tiene que regresar, porque tenemos muchas cosas que hacer, juntas. Si ella se queda contigo, va a ser muy difícil seguir mi camino.Gracias. Fin de la sesión.

